Ventajas de la iluminación LED

Ventajas de la iluminación LED

En un artículo anterior, explicamos qué son las luces LED y los diferentes tipos de iluminación LED que se suelen usar. En esta ocasión, nos centraremos en las múltiples ventajas que ofrecen las luces LED para nuestros hogares, como su larga vida útil, su bajo consumo y su construcción duradera.

Una larga vida útil

Los LED tienen una vida útil extremadamente larga en comparación con otros tipos de lámparas. Vamos a comparar: una lámpara halógena tiene una vida media de 3.000 horas, mientras que la vida útil de las luces LED varía desde 50.000 hasta 100.000 horas. Con un uso de 8 horas por día, la lámpara halógena durará aproximadamente un año, mientras que las luces LED tendrán una duración de al menos 17 años. Sin embargo, esto no quiere decir que siempre vayan a durar tanto tiempo en la vida real. Las luces LED se controlan mediante una fuente de alimentación y la electrónica. Esta última debe ser de calidad suficiente a fin de que coincida con la esperanza de vida de los LEDs.

Esta larga vida útil tiene una ventaja adicional. Las luces LED necesitan cambiarse mucho menos a menudo. Este es un beneficio importante para la iluminación en lugares de difícil acceso, como los techos altos en vestíbulos y escaleras.

Construcción duradera y calor limitado

Las luces LED no son sensibles a las vibraciones ni al frío y pueden ser estancas, lo que las hace ideales para estar a la intemperie, pudiendo utilizarse en entornos al aire libre.

Además emiten una cantidad limitada de calor, lo que aumenta su seguridad cuando las tocas mientras están encendidas. Los niños pequeños no se queman al tocarlas, cosa que no ocurre con las bombillas tradicionales y las lámparas halógenas. La emisión limitada de calor también es una ventaja para la iluminación de bajo consumo energético o las casas pasivas. Es el sistema de calefacción el que debe calentar la casa cuando sea necesario, no las luces.

Regulación de intensidad y colores

En principio, es posible regular la intensidad de las luces LED. Sin embargo, no todos los dispositivos LED disponibles en las tiendas cuentan con esta característica. Que las lámparas se puedan o no regular en intensidad depende en gran medida del tipo de controles con los que cuenta la toma o el dispositivo. En general, en el embalaje de una lámpara LED se menciona si se puede o no regular la intensidad de la luz.

Además de las luces LED monocromáticas y blancas, también existen los llamados LEDs multicolores, que contienen tres LEDs dentro de una sola carcasa. También se conocen como LEDs RGB (siglas en inglés de los colores rojo, verde y azul). Con estos tres colores y los controles adecuados, se puede configurar una amplia gama de colores de iluminación, lo que te permite elegir el color adecuado para cada momento.

Las luces LED blancas están disponibles en diferentes temperaturas de color, que van desde la luz blanca fría al blanco cálido, comparable a la luz emitida por una bombilla tradicional.

De bajo consumo y ecológicas

Las luces LED tienen un alto grado de eficiencia. Casi toda la energía suministrada se transforma en luz; en comparación con otras lámparas, producen mucha más luz por unidad de energía suministrada (lúmenes por vatio). Esto hace que sean muy eficaces energéticamente en comparación con las bombillas tradicionales y las lámparas halógenas, lo que puede suponer un ahorro de hasta el 90% de la energía utilizada para iluminar. Una consecuencia directa es una emisión de CO2 inferior.

Además, en su fabricación no se utiliza azufre, polvo fluorescente, vapores de mercurio u otros metales peligrosos, como es el caso de las lámparas halógenas y de ahorro energético.

Una opción al alza

Hace pocos años, la iluminación LED se podía encontrar en bares, hoteles y oficinas. Desde entonces, este tipo de iluminación se encuentra cada vez en más hogares. Su precio puede ser un poco más caro, pero su larga vida útil y su consumo de energía mucho más bajo hacen que su compra se amortice en el plazo de uno a tres años, dependiendo de la cantidad de horas de funcionamiento al día.