Protege tus aparatos electrónicos contra una sobretensión

Protege tus aparatos electrónicos contra una sobretensión

Sin la protección adecuada, el impacto indirecto de un rayo puede tener un efecto similar en los caros aparatos electrónicos de nuestra casa. La solución pasa por instalar una protección adecuada contra sobretensiones. Te ayudará a prevenir las averías de equipos electrónicos sensibles o que se acorte su vida útil.

La diferencia entre protección contra los rayos y contra sobretensiones

Las viviendas en Europa suelen estar protegidas contra impactos directos de rayos. Las casas que se encuentran en zonas de alto riesgo (por ejemplo en la cumbre de montañas o colinas) generalmente disponen de protección externa contra los rayos (conductores y alambres de cobre puestos a tierra). En estos casos, la instalación eléctrica necesita desde el principio una protección interna contra rayos.

La protección contra sobretensiones evita los daños de las instalaciones eléctricas causadas por el impacto indirecto de rayos así como picos de tensión causados por otras fuentes, como los motores. Los picos de tensión son atenuados a un nivel aceptable por la mayoría de los electrodomésticos. Cuando se instala una protección interna contra rayos es preciso añadir también una protección contra sobretensiones para reducir el pico remanente de la protección para rayos.

Los impactos indirectos de rayos y sus consecuencias

Ciertos dispositivos electrónicos sensibles pueden averiarse debido al impacto indirecto de rayos en los alrededores (hasta a 2km de la casa). Sin duda notarás que el equipo se ha averiado, pero sin saber por qué. Sin embargo, lo más habitual es que no se estropee inmediatamente. El repentino pico de tensión dañará la electrónica lo suficiente para acortar la vida útil de estos componentes. De esta forma, los dispositivos no durarán lo esperado.

¿Y qué ocurre con el seguro?

El impacto directo de un rayo generalmente produce daños importantes en tu casa. En la mayoría de los casos, esta eventualidad está contemplada en el seguro de la casa y los daños serán reembolsados. Es fácil probar que los daños fueron originados por el impacto directo de un rayo.

Sin embargo, es mucho más difícil – por no decir imposible- relacionar los daños con el impacto indirecto de un rayo. Deberías considerar invertir en una protección contra sobretensiones, como una póliza de seguros permanente. En muchos casos, disponer de una protección contra sobretensiones puede reducir el importe de la póliza de un seguro de vivienda.

¿Qué se debe proteger y cómo?

Todos los cables que entran en la casa necesitan protegerse. Concretamente, esto incluye a los cables de la red de 230V, coaxiales y/o telefónicos para la televisión, satélite e internet. Los fabricantes han desarrollado productos específicos para cada uno de estos subsistemas. La protección contra sobretensiones se instala al principio del circuito,  generalmente en el cuadro eléctrico; esto se conoce como protección intermedia. Una señal verde o roja indica cuando la protección está operativa o necesita reemplazarse.

La mayoría de los dispositivos se conectan tanto al circuito eléctrico como al sistema coaxial o telefónico. De modo, que no tiene sentido proteger sólo uno de los subsistemas. Proteger el circuito de 230V puede salvar la televisión, pero se producirá una sobretensión en la parte coaxial si no se protege también.

¿Otra buena protección?

En el caso de una protección intermedia, el pico de tensión remanente puede llegar a los 275V. Para ciertos dispositivos con componentes electrónicos delicados (TV, sonido, ordenador) todavía esto es mucho. En estos casos, puedes instalar una buena protección individual, principalmente en la forma de enchufe múltiple que puedes enchufar en la pared. La toma múltiple alimentará el dispositivo que necesita protección. Para equipos que necesitan varias conexiones (230V, teléfono, coaxial, red LAN), hay buenos aparatos de protección en los que puedes conectar los distintos cables.