¿Produces tu propia energía eléctrica?

¿Produces tu propia energía eléctrica?

El uso de paneles solares ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años. Hoy en día, a pesar de la disminución de las ayudas y subvenciones, la instalación de paneles solares sigue siendo una inversión rentable. Lo más importante es que no tendrás que pagar por la energía que produces durante los próximos 20 o 25 años. Teniendo en cuenta que lo más probable es que los precios de la electricidad sigan creciendo en las próximas décadas, el retorno de la inversión sólo puede mejorar con el tiempo.

Pero, ¿puedes instalar paneles solares en tu tejado? ¿Qué debes tener en cuenta antes de tomar una decisión?

Orientación e inclinación

Lo ideal sería que tu tejado estuviese orientado hacia el sur y tuviese una inclinación de 35°, pero, obviamente, no todos los tejados cumplen con estas condiciones. Una orientación sureste o suroeste también es suficiente, aunque la producción de energía se reducirá al 90%. La inclinación puede estar entre los 30 y 50°. En el caso de una cubierta plana, lo normal es que los paneles puedan orientarse hacia el sur, con un sistema de montaje que asegure la inclinación más adecuada.

El tejado

Teniendo en cuenta que los paneles solares van a estar en tu tejado unos 20 o 25 años, te recomendamos revisar en qué condiciones se encuentra el tejado antes de realizar la instalación. Sería una pena tener que desmontar los paneles solares porque necesites reparar el tejado más adelante. Comprueba también que el techo está bien aislado.

Normalmente, un tejado es capaz de soportar el peso adicional de los paneles solares – cada panel solar pesa aproximadamente 13 kg/m². Aunque si existe alguna duda, es mejor consultar a un experto. También hay que tener en cuenta el peso del sistema de montaje en el caso de las cubiertas planas. En zonas con fuertes vientos, el sistema de montaje se equipará con lastre adicional o se anclará a la cubierta plana.

Sombras

Comprueba si hay alguna sombra en tu tejado que pueda deberse a árboles cercanos, casas más altas, etc. Esto incluye cualquier sombra tanto por la mañana como por la tarde y la noche. Lo normal es que los paneles solares estén conectados en serie, de tal forma que, si uno de los paneles está bajo una sombra, se reduce la producción de toda la cadena. Esto se puede evitar utilizando micro-inversores descentralizados (cada panel solar tiene su propio inversor), en lugar de un inversor centralizado. La sombra sobre uno de los paneles, ya no influirá en la producción de los otros.

¿Cuántos paneles?

Cada m² de panel solar produce aproximadamente 120 kWh por año. Si consideramos que el consumo eléctrico de una familia alcanza los 3.500 o 4.000 kWh, una superficie de paneles solares de 29 a 33 m² debería ser más que suficiente. Una superficie más pequeña también es posible, pero tendrás que utilizar un poco de energía de la red eléctrica y pagar por ello.

El exceso de producción en la mayoría de los casos no se premia. Por lo tanto, revisa tu consumo anual de energía y, en base a ello, calcula los m² de paneles solares que necesitas. Un consejo adicional: un uso de la electricidad más moderado, te permitirá instalar menos paneles y reducir la inversión.

Tu instalación eléctrica

Al instalar paneles solares también es conveniente comprobar el estado de la instalación eléctrica de nuestra casa. Si se trata de una instalación antigua, es aconsejable renovarla, no sólo para mejorar la seguridad, sino también la facilidad de uso, así como la flexibilidad y la funcionalidad de todo el sistema eléctrico.

¿Y el rendimiento?

Un ejemplo: con una inversión de 8.000 euros se pueden instalar unos 30 m² de paneles solares. Con un precio de la electricidad de 0,21 €/kWh, ahorrarás cerca de 735 € por año. Si el precio de la electricidad no sube en los próximos años (aunque ya suponemos que no crees en los cuentos de hadas), recuperarías tu inversión en once años y, después de veinte años, ya habrías ahorrado 14.700 euros. En el caso de que los precios de la electricidad aumenten, y si puedes beneficiarse de alguna subvención en la región donde vives, la cantidad ahorrada aumentaría todavía más. En resumen, ¡merece la pena hacerlo!