Nueva serie sobre el ahorro energético con el cobre en los edificios

El 40 % del consumo total de energía y el 35% de las emisiones de CO2 en la Unión Europea corresponden a los edificios. Si a esto le añadimos que el europeo pasa de media un 85-90% en su interior, resulta evidente que son necesarios edificios más ecológicos y saludables para impulsar un futuro sostenible y descarbonizado.

Al ser un metal duradero y sostenible, con una excelente conductividad térmica y eléctrica, y reciclable una y otra vez sin pérdida de rendimiento, el cobre desempeña un papel fundamental en los sistemas de calefacción y refrigeración, las instalaciones de agua y gas, los circuitos eléctricos y las cubiertas de los edificios.

Si queremos que los edificios sean más “verdes” – con un diseño, una construcción y un funcionamiento que minimicen los impactos negativos en el medio ambiente, o que incluso tengan una contribución positiva – factores clave, como la eficiencia energética y el uso inteligente de los recursos naturales, dependen del cobre. En definitiva: cuanto más verde sea el edificio, más cobre se necesitará.

Por este motivo, hemos comenzado una nueva serie de publicaciones en la que os mostraremos cómo contribuyen algunas de las más de 100 aplicaciones del cobre en los edificios a impulsar la eficiencia energética de los diferentes sistemas,mejorar su rendimiento medioambiental y optimizar el uso de energías renovables.

¿Quieres descubrir cómo ahorrar energía con el cobre? Haz clic aquí.