¿Hay suficiente cobre para satisfacer su creciente demanda?

La demanda de cobre está creciendo: se espera que aumente hasta en un 50% en los próximos 20 años, si bien este crecimiento forma parte de una tendencia aún más amplia. Según el informe de 2017 del Banco Mundial, “The Growing Role of Minerals and Metals for a Low Carbon Future” (El Creciente Papel de los Minerales y Metales para un Futuro Bajo en Carbono), la demanda de metales, incluido el cobre, podría verse multiplicada por diez para 2050, a medida que el mundo avanza hacia un futuro energético con bajas emisiones de carbono.

Actualmente, son varias las tendencias a largo plazo que están impulsando el crecimiento de la demanda de cobre, y que se espera continúen haciéndolo en las próximas décadas. Estas tendencias incluyen un mayor uso de dispositivos electrónicos entre los consumidores, una mayor aceptación de los vehículos eléctricos, un mayor uso de las fuentes de energía renovable y, en definitiva, una mayor eficiencia energética – el denominador común de todas ellas, es que necesitan cantidades importantes de cobre para funcionar.

Reservas y recursos de cobre: ¿Cuánto hay disponible?

Según los últimos datos del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), se calcula que las reservas mundiales de cobre ascienden a 830 millones de toneladas y el consumo anual de cobre es de 28 millones de toneladas. Además, los informes del USGS demuestran que siempre ha habido, en promedio, 40 años de reservas de cobre y más de 200 años de recursos disponibles, que incluyen las reservas, yacimientos descubiertos y potencialmente rentables, así como yacimientos aún no descubiertos pero estimados en base a estudios geológicos preliminares. Estos recursos de cobre superarían los 5.000 millones de toneladas (USGS, 2014 & 2017).

Aunque las exploraciones actuales y futuras incrementarán tanto las reservas como los recursos, no debemos olvidar la gran cantidad de cobre que puede recuperarse mediante el reciclaje. La recuperación de productos al final de su vida útil, la llamada “minería urbana”, es una de las razones por las que cerca del 50% de la demanda de cobre en la Unión Europea se satisface con cobre reciclado.

Por tanto, los datos son claros: hay suficiente cobre para satisfacer la demanda actual y futura, incluso si consideramos el crecimiento previsto de la demanda de cobre en los próximos años. Aunque queda demostrado que habrá suficiente cobre para impulsar los mercados de las energías renovables y de los vehículos eléctricos, satisfacer esta demanda implica un uso inteligente y eficiente del cobre. Para ello, será necesaria una inversión continua de la industria, además de certidumbre y estabilidad política.

Innovación industrial apoyada por la certidumbre política

La industria del cobre ya invierte de forma significativa en innovación y soluciones sostenibles. En promedio, los miembros de Copper Alliance invierten un total de 20.000 millones de dólares al año para mejorar su contribución al desarrollo sostenible en áreas como la protección del medio ambiente y la seguridad de sus operaciones. Sin embargo, esto no es suficiente por sí solo. Aunque es cierto que la industria puede y debe hacer más para asegurarse que el cobre se extrae, usa y recicla de forma sostenible, también se necesita que haya estabilidad política y un entorno regulatorio favorable para dicha inversión.

El cobre se encuentra en más de 20 países en todo el mundo, destacando Chile, Perú, China y Estados Unidos como principales productores a nivel mundial, según datos de 2017 del International Copper Study Group (ICSG). La extracción de cobre, por tanto, no depende de un país o de una región en particular, como sucede con otras materias primas. Esta diversidad se traduce en una mayor estabilidad del mercado del cobre y reduce el perfil de riesgo del cobre.

Sin embargo, la estabilidad del cobre, debida a su producción en varias regiones, debe ir acompañada de una certidumbre y estabilidad política, que permitan que se den las condiciones necesarias para que el cobre pueda extraerse y procesarse de manera eficiente y sostenible. Problemas como los procesos de tramitación de permisos, que suelen ser lentos para las minas existentes que desean expandirse para satisfacer la creciente demanda de cobre, podrían simplificarse todavía más y se beneficiarían de una mayor certidumbre política.

Reciclaje y Economía Circular

Al hablar sobre cómo satisfacer la futura demanda de cobre, también deben tenerse en cuenta el reciclaje y la economía circular. Actualmente, alrededor del 50% del consumo de cobre en Europa se satisface con material reciclado. Por su naturaleza, el cobre es un material esencial para la economía circular, ya que no pierde calidad y conserva todas sus propiedades únicas cuando se reutiliza para cualquier otra función. Reciclar más cobre no solo ayudará a satisfacer la demanda, sino que también hará que la industria sea todavía más sostenible y contribuya a la preservación de los recursos naturales de nuestro planeta.

A pesar de las importantes tasas de reciclaje que se han alcanzado, la industria del cobre puede ir más allá. Existe un potencial no explotado para que la industria aumente esas tasas reciclaje. Esta es una oportunidad económica que la industria debe aprovechar como apoyo a sus propias operaciones, pero además para crear una economía más sostenible a largo plazo.

Aunque la actual tasa de reciclaje del cobre y el potencial de reciclar aún más resultan impresionantes, el reciclaje por sí solo no será suficiente para satisfacer la demanda y asegurar un suministro estable de cobre. Será necesario continuar extrayendo cobre nuevo de las minas. La solución para satisfacer la creciente demanda de manera sostenible es una combinación de los dos: un marco de minería eficiente y sostenible con estándares ambientales adecuados, junto con altas tasas de reciclaje para aprovechar al máximo el cobre que ya está en el mercado.

Aunque la demanda continúe creciendo debido a las tendencias de la industria y los consumidores, el suministro estable de cobre perdurará. Sin embargo, cómo se usa y extrae este suministro de cobre todavía depende de otros factores. Para mantener este suministro estable de una manera eficiente y sostenible, debe haber una inversión de la industria y la estabilidad política necesaria para permitir que ocurra esa inversión. Esto no significa que no se necesiten mayores tasas de reciclaje y una industria más circular. Ambos resultan vitales para la estabilidad y la sostenibilidad de la industria a largo plazo y se debe adoptar un enfoque holístico ante estos temas para garantizar una industria del cobre viable y responsable durante muchos años.