Evaluación del ciclo de vida del cobre

Análisis del ciclo de vida de los productos de cobre

La industria del cobre está a la vanguardia de las industrias comprometidas en reducir el impacto medioambiental de sus operaciones. Hoy en día, un tercio del consumo de energía que se utiliza en la fabricación de cobre a nivel europeo se usa para proteger el medio ambiente.

En respuesta a las peticiones de consumidores y legisladores, junto con los propios objetivos de desarrollo sostenible del sector, la industria del cobre ha realizado un análisis detallado del ciclo de vida (ACV) de la producción de metal de cobre y de los principales productos semielaborados de cobre (tubos, alambres y chapas).

Este análisis, que cubre alrededor del 90% de la producción de la UE tanto de productos de cobre como de metal de cobre, proporciona un perfil medioambiental muy representativo del mercado europeo. Una revisión crítica por expertos externos ha confirmado la alta calidad, coherencia y exactitud de los resultados. Comparado con estudios anteriores, esta versión incluye una cobertura geográfica muy superior, así como datos de minería reales.

Nuestro enfoque abarca desde la extracción de mineral en la mina hasta la fabricación de productos semielaborados de cobre.

A continuación, se muestran resultados del análisis del ciclo de vida (potencial de calentamiento global – gWp), según las fuentes de impacto:

  1. Aquellos directamente controlables en la planta de producción de la UE (en azul).
  2. Indirectos, como consecuencia del mix de energía primaria local (en amarillo).
  3. Otras emisiones indirectas producidas aguas arriba en la cadena de valor (en naranja).

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Contribución del cobre para afrontar los retos medioambientales de la UE

Dado que la UE pone cada vez más énfasis en las tecnologías verdes necesarias para cumplir con sus objetivos energéticos, es cada vez más importante entender los ciclos de vida de las materias primas subyacentes.

El ACV es un elemento valioso en la elaboración de políticas en las que se consideran tanto los impactos globales como los efectos macro, ya que proporciona perfiles medioambientales para soluciones tecnológicas y materias primas potencialmente competitivas.

Por ejemplo, el cobre es el mejor conductor de electricidad y calor, después de la plata, y mejora la eficiencia y el rendimiento de aplicaciones relevantes. En términos generales, la utilización de más cobre ahorra energía y reduce las emisiones de CO2. El cobre también mejora la eficiencia operativa de todas las formas de energías renovables, como las turbinas eólicas y los paneles solares.

Este ACV muestra la importancia de reciclar la chatarra de cobre como un modo de reducir el impacto medioambiental. Esto refuerza la necesidad de apoyar las iniciativas locales y nacionales de recuperación y reciclaje, con una industria capaz de reciclar todo el material disponible. De esta manera, la industria del cobre puede:

  • Seguir con las innovaciones que impulsarán la competitividad de la UE.
  • Fomentar el crecimiento económico y mejorar la eficiencia energética.
  • Reducir los impactos medioambientales del consumo de recursos.